¿Tienes el espejo retrovisor del Ford Fiesta o B-MAX con arañazos o la pintura desconchada?

Estas tapas de recambio son la solución más fácil y económica.

Son para el Fiesta MK7 de 2009 a 2015, y también valen para el Ford B-MAX de 2012 a 2017.

Vienen en color blanco congelado (un blanco perlado que queda muy bien) y se venden en par, el izquierdo y el derecho.
Están hechas de ABS, un plástico resistente a los golpes y a los rayos UV, así que no se degradan rápido con el sol.

La instalación es coser y cantar: se encajan a presión sobre el espejo original sin necesidad de adhesivos ni tornillos, y calzan perfecto porque siguen las medidas de fábrica.
Si el color no coincide exactamente con el de tu coche, puedes pintarlas sin problema, pero muchas veces el blanco congelado combina bien con varios tonos.

Un cambio pequeño que mejora la estética del coche sin gastarse un dineral.

